Viaje al corazón de Rusia

En la dacha | julio 11, 2011

La dacha de la familia de Liza

Sábado, 9 de julio

Y por fin, nos fuimos a la dacha de los padres de Liza, en un pueblo que se llama Toksovo y que está a unos 35 km. de Piter.
Hay muchas dachas y un ambiente rústico muy agradable.

La dacha es la casa de campo de los rusos, su lugar de descanso, su templo, su refugio, su todo… Y los rusos, que son muy supersticiosos, dicen que cuando el dueño de una dacha acaba las obras, se muere. Por eso nadie quiere acabarlas y se quedan años reformando la dacha.
El padre Liza ya lleva cuatro años luchando con obreros uzbecos y ucranianos.
Me enseña su pequeño castillo lleno de orgullo. La dacha es la niña de sus ojos.

Todos los rusos sueñan con tener una pequeña dacha

Tiene una casita principal, toda de madera, con tres dormitorios, un salón y una pequeña cocina. Además, hay otra cocina separada, en una casita aparte. Hay incluso un pequeño huerto, en el que crecen de momento cebollas y frutas del bosque.
Y por supuesto, la joya de la corona, la banya, la sauna rusa, con un pequeño porche para comer o tomar el té.
En invierno se meten en la sauna a 100º y después se tiran a la nieve, directamente. No es broma, ni leyenda urbana. Ellos están acostumbrados.

La sauna rusa es la verdadera protagonista de la dacha

En Toksovo hay muchos lagos. Ha llegado el calor, hacen 30º y los rusos se bañan en este lago, que invierno se congela. Yo ni lo intento. Liza y su padre nadan durante media hora.

Aquí también ha llegado el verano

Por la noche los padres de Liza preparan el shashlik, la barbacoa, y así inauguramos la estación de verano en la dacha.

Barbacoa en la dacha

Después de cenar, vamos a dar un paseo a otro lago. El padre de Liza nos lleva al lugar donde hay avefrías, sus pájaros preferidos. Parece un personaje a lo Fellini, buscando pájaros campo a través.
Todavía hay noches blancas y el paisaje es espectacular. Pero en vez de pájaros, sólo hay mosquitos, que me comen viva.

Noches blancas en la dacha

Noches blancas en la dacha

Niebla en las Noches Blancas

No hay ruso que no sueñe con tener una pequeña dacha, aunque sea. Es una de las primeras palabras que se aprenden cuando se estudia ruso y es más que un término, por supuesto: es un concepto y una filosofía de vida.

En muchas dachas no hay agua corriente y hay que llevarla en cubos

Retrato de familia


 

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2 comentarios »

  1. Qué bonito! Yo quiero tambiñen una dacha! Preciosas fotos, transmiten toda la tranquilidad del mundo!

    Comentario por Elena — julio 11, 2011 @ 10:48 am

  2. No sabes la envidia que me das! Me recuerda a la época en que yo viajaba a Rusia. Ir a la dacha es lo más relajante que he hecho en mi vida: pasear, bañarte en el río, darte una sauna, y todo con verduras de la huerta. Me iba contigo al corazón de Rusia ya mismo. Qué maravilla de fotos por cierto!

    Comentario por BeaBurgos — julio 11, 2011 @ 5:13 pm


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About author

Me llamo Valeria Saccone. Soy periodista, reportera de televisón y fotógrafa. El orden de los factores no altera el resultado. Vivo en Madrid desde 1998. También soy sovietóloga y hablo ruso. Durante el verano de 2011 he recorrido la parte europea de Rusia, el país más grande del mundo. Más de 5.000 km. desde el Círculo Polar Ártico hasta el subtrópico del Cáucaso.

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