Viaje al corazón de Rusia

El arte de hacer la cola | julio 18, 2011

Sábado, 16 de julio

Da igual si tienes que comprar un billete de tren o un teléfono móvil. Da igual que sea el sector privado o el público. Cuando hay que hacer una cola, lo mejor es llevarse un buen libro y armarse de mucha paciencia, porque los vendedores son lentos. Su lentitud es a la par desesperante y enervante.

Claro que los rusos están acostumbrados a las colas. En los últimos años de la Urss y los primeros de la transición, se hacían colas por todo. Las tiendas estaban vacías, literalmente, y había que hacer cola para comprar cualquier cosa.
En 1992 se calculaba que una mujer pasaba de media tres horas al día en alguna cola para comprar alimentos básicos.

Recuerdo haber visto filas concéntricas en los 90.

–       ¿Qué venden?

–       No lo sé, me da igual.

–       ¿Cómo que le da igual?

–       Si, el caso es comprar algo. Me da igual si venden queso o salchichón. Yo hoy necesito bombillas, así que primero compro lo que sea y luego veo cómo puedo permutarlo por bombillas. Así funcionan las cosas aquí.

Eran los salvajes años 90, cuando todo valía y se especulaba con todo, absolutamente con todo.
Coger un tren requería mucha energía y sangre fría. Los listos de turno compraban con antelación (y pagando una generosa propina en las casas) todos los billetes para todos los destinos. Para ir a Moscú o al sur, por ejemplo, había que lidiar con ellos. Horas y horas de negociaciones para conseguir un precio medianamente aceptable, que por supuesto doblaba o triplicaba el precio oficial.

Por ello, las estaciones estaban repletas de personas. Decenas de cuerpos amontonados en el suelo, maletas, niños, hasta gallinas. Algunos pasaban la noche en la estación a la espera de encontrar un billete a un precio razonable. Aquello parecía a más Nueva Dehli más que una capital europea.

Hoy todo esto ha pasado a la historia, pero las colas en la estación son interminables y los empleados del ferrocarril siguen trabajando con una irritante y soviética lentitud.

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2 comentarios »

  1. El tiempo de las colas fue las 80x. En 90x… no hubieron las colas tan grandes si tú dices.
    En 80x sí. No hubo en las tiendas nada. Si cualquiera mercancía aparece en una tienda siempre aparece una cola grande. Sí, la primera vez entremos a la cola y después preguntemos que venden.
    Jeje…

    Comentario por Sergei Keler — julio 18, 2011 @ 5:41 am

    • ¡Jajaja! Serguey, en 1991 yo vi las colas estas con mis propios ojos…

      Comentario por valeriasaccone — julio 18, 2011 @ 9:01 am


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About author

Me llamo Valeria Saccone. Soy periodista, reportera de televisón y fotógrafa. El orden de los factores no altera el resultado. Vivo en Madrid desde 1998. También soy sovietóloga y hablo ruso. Durante el verano de 2011 he recorrido la parte europea de Rusia, el país más grande del mundo. Más de 5.000 km. desde el Círculo Polar Ártico hasta el subtrópico del Cáucaso.

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