Viaje al corazón de Rusia

Silvia y su escuela de italiano | septiembre 14, 2011

Silvia en su escuela de italiano en Moscú

Miércoles, 31 de agosto de 2011

En este viaje no podía dejar de hacer una última cosa. Visitar a mi amiga Silvia, una compañera de la universidad que vive en Moscú desde hace 11 años.
En julio estaba de viaje, así que he tenido que esperar hasta el último momento para verle el pelo.

Silvia siempre ha tenido una pasión desmedida por los perros

Silvia es originaria de un pueblito de Liguria, un lugar de ensueño del norte de Italia. Norte, repito, norte de Italia. Vino a estudiar a Nápoles porque mi universidad es una de las mejores en Italia en cuanto a estudios eslavos y de sovietología. Lo que no se esperaba Silvia, era el caos propio de Nápoles y de la más pura napolitanidad.

Su perro no se separa nunca de ella

Recuerdo que flipaba con todo: con los autobuses extraoficiales, que circulaban por las aceras intentando sortear el tráfico infernal que a diario paraliza la ciudad; con que no hubiese horario de salida para trenes y autobuses; con que los hombres te tocaban el culo por sistema, amparados por el anonimato que otorga la muchedumbre en los autobuses.
Recuerdo que era la única persona del grupo de universitarios que pagaba el billete en el bus y todos nos sorprendíamos, víctimas inconscientes y orgullosas de una falta de civismo atávica que condena el sur de Italia al inmovilismo y al subdesarrollo.

Con Silvia aprendí que existe otra Italia, que otro mundo es posible, que valores como el respeto por la cosa pública, el civismo, la educación son reales en otras partes de Italia.
Creo que después de conocerla, aumentó mi necesidad imperiosa de irme del sur de Italia para buscar o construir mi propio mundo.

La última vez que hablé con ella, estaba dando clase de italiano en el Instituto Italiano de Cultura de Moscú. Silvia siempre tuvo un dominio envidiable del idioma. Le encantaba la poesía, un género que lamentablemente todavía no he aprendido a amar, y componía versos que nunca fui capaz de apreciar.

Mi sorpresa ha sido tamaña al descubrir que ha abierto su propia escuela de italiano. Se ha convertido en una empresaria y da trabajo a casi 30 personas, entre profesores y administrativos. Y me he llenado de orgullo, porque no puedo imaginarme una persona más idónea para difundir nuestra bella lengua por el mundo.

Hacía más de una década que no nos veíamos y en fin, ha sido otro bonito reencuentro dentro de los encuentros y reencuentros que he tenido en Rusia.

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Publicado en Moscú, Uncategorized

1 comentario »

  1. ¡Qué texto más bien escrito! Me dejaste con ganas de conocer a tu amiga y de saber más de tu experiencia.
    mucho besos, Estela

    Comentario por Estela — septiembre 22, 2011 @ 6:47 pm


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About author

Me llamo Valeria Saccone. Soy periodista, reportera de televisón y fotógrafa. El orden de los factores no altera el resultado. Vivo en Madrid desde 1998. También soy sovietóloga y hablo ruso. Durante el verano de 2011 he recorrido la parte europea de Rusia, el país más grande del mundo. Más de 5.000 km. desde el Círculo Polar Ártico hasta el subtrópico del Cáucaso.

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