Viaje al corazón de Rusia

¿Hacia dónde lleva todo esto? | diciembre 11, 2011

Liza, Natália y Andrey en Elistá, Kalmukia. Verano 2011

Domingo, 11 de diciembre de 2011

Ésa es la pregunta que nos hacemos todos: los que tenemos un fuerte interés por Rusia, los que viven allí, los mismos rusos se preguntan eso. ¿Hacia dónde va Rusia en estos momentos? ¿Y qué va a pasar? Es difícil saberlo de antemano.
“Necesito un poco de distancia, estamos muy emocionados todos y por eso creo que no puedo ser 100% objetiva”, me decía esta noche desde el Facebook Natàlia Boronat, periodista catalana en Moscú. “Desde dentro, la sensación que sí pasa algo porque se ha despertado mucha gente, han empezado a tomar conciencia política que les están tomando el pelo. Y el fraude electoral ha sido la chispa que les ha hecho explotar. Lo que viví ayer en la plaza no lo había vivido nunca en Rusia. Fue muy emocionante”, agrega.

Natàlia es una amiga de Liza que nos acogió con generosidad y cariño en su casa moscovita.

https://viajealcorazonderusia.wordpress.com/2011/07/21/llegamos-a-moscu/

También viajó con nosotras a Kalmukia y a la casa del horror, en las puertas del Cáucaso.

https://viajealcorazonderusia.wordpress.com/2011/08/17/1279/

En Moscú Natàlia está viviendo intensamente los acontecimientos de los últimos días.
“El lunes conocí a un alto cargo de la Duma, que iba a la mani como a escondidas. En toda la semana ha hecho una evolución brutal, él está convencido de que no hay marcha atrás”, me cuenta Natàlia. “Las próximas semanas serán clave para ver si el movimiento aguanta o no. Creo que si el régimen quiere salvarse tendrá que liberalizarse un poco”, asegura.

Reproduzco aquí abajo una entrevista que ha publicado hoy en el diario Público.
Es muy buena. Ayuda a aclarar algunos aspectos.
¡Gracias Nat!

“El régimen ruso ha liquidado las instituciones democráticas”

La activista Svetlana Gánushkina asegura que los rusos están “defendiendo su dignidad”

N. BORONAT MOSCÚ 11/12/2011 13:30 Actualizado: 11/12/2011 13:38

Svetlana Alexéyevna Gánushkina (Moscú, 1942) es una veterana defensora de los derechos humanos. Preside la organización Cooperación Civil, que se dedica a dar apoyo a inmigrantes y refugiados, y es miembro del consejo directivo de Memorial, organización de derechos humanos y de recuperación de la memoria histórica. Gánushkina ha sido nominada tres veces al Premio Nobel de la Paz.

Gánushkina, en su casa de Moscú

¿Cuál es el alcance de las protestas de estos días?

La gente ha salido a defender sus derechos políticos, pero sobre todo su dignidad. Se sienten ofendidos por el anuncio del 24 de septiembre del jefe del Kremlin, Dmitri Medvédev, diciendo que el próximo presidente sería Vladímir Putin. Este pueblo tan paciente se sintió injuriado. Fueron especialmente ofensivas las palabras del presidente cuando dijo: “Nos hemos puesto de acuerdo”, porque la gente sintió que no se tenía en cuenta para nada su opinión. Al día siguiente, en el tranvía, oí una conversación de unos pasajeros que decían: “Nos consideran mulos de carga, se han puesto de acuerdo sin nosotros”. El sentimiento generalizado de ofensa no podía no explotar.

¿El poder no era consciente de que el pueblo reaccionaría negativamente?

Han construido un poder vertical tan fuerte que no hay ningún tipo de interacción con la gente. Y la vertical sólo va de arriba abajo. Además, sólo les pasan informes de lo que quieren oír, lo que está muy lejos de lo que piensa el pueblo. El poder no piensa en absoluto en el pueblo: le molesta. Y lo que han hecho con las elecciones es simplemente ridículo.

¿Qué representa para Rusia el hecho de que Putin vuelva a presentarse?

Para el futuro del país significará una debacle. Temo que este retorno signifique la destrucción del país porque hay muchos ciudadanos de regiones remotas, sobre todo del Cáucaso, que se siente desamparados por el Estado, y que piden ayuda a nuestra asociación porque no la encuentran en ningún sitio más.

¿Hay alguna alternativa política?

Desgraciadamente, no. Y ese es uno de los méritos de la vertical de poder: que ha eliminado la competencia política. En mi opinión no hay un líder capaz de unir toda la oposición. Hay mucha gente que incluso estaría dispuesta a votar a Ziugánov (líder del Partido Comunista), más de la que lo ha votado ahora, si condenase el estalinismo.

¿Las protestas son un paso para el desarrollo de una sociedad civil más activa?

Sí, son un paso importante, pero en primer lugar la sociedad civil tendría que trabajar para consolidarse, para no vivir tan distanciada de la política y de lo que pasa en el Estado. Las protestas son una oportunidad para que la gente empiece a sentir sus responsabilidades políticas.

¿Cómo definiría la situación de los derechos humanos en Rusia?

Es crítica, fundamentalmente debido a la liquidación de las instituciones democráticas. Pero no sólo tenemos que hablar de derechos humanos, los políticos también están totalmente amenazados, hay una falta total de derechos electorales. Aquí no se eligen ni a los gobernadores ni a los representantes de la Cámara Alta del Parlamento. En la Cámara Baja (Duma), el poder administrativo es tan grande que ni siquiera es necesario que la gente participe. De hecho, cuando Medvédev anunció que el próximo presidente será Putin, yo hubiera propuesto la anulación de los comicios. ¿Qué sentido tienen? ¿Por qué tenemos que gastar dinero en eso si está todo decidido?

¿Cómo está el sistema judicial?

Se ha destruido completamente: el poder judicial no existe. Tendría que ser una rama independiente del poder pero en Rusia no lo es.

¿Hay libertad de expresión?

En parte sí, pero a la vez está muy limitada por la falta de medios de comunicación independientes, porque se presiona a la prensa o simplemente se liquida a los medios. Se puede decir que quedan dos: la emisora Ekh Mosky y el periódico Nóvaya Gazeta. Internet es un mundo paralelo, pero la televisión continúa siendo el medio por el que se informa gran parte de la población y casi todas dependen del Estado.

Usted denuncia la enorme violencia que padecen los ciudadanos rusos.

El derecho a la vida se viola de una forma monstruosa. Tenemos que recordar los centenares de miles de muertos inocentes en el Cáucaso norte, donde se bombardeó un territorio habitado (en la guerra de Chechenia). Y lo mismo pasa ahora: se mata a los policías en Daguestán, por ejemplo, o se asesina a muchas mujeres en Chechenia simplemente porque a alguien no le gusta su comportamiento.

Anuncios

Publicado en Rusia en Madrid

Dejar un comentario »

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

About author

Me llamo Valeria Saccone. Soy periodista, reportera de televisón y fotógrafa. El orden de los factores no altera el resultado. Vivo en Madrid desde 1998. También soy sovietóloga y hablo ruso. Durante el verano de 2011 he recorrido la parte europea de Rusia, el país más grande del mundo. Más de 5.000 km. desde el Círculo Polar Ártico hasta el subtrópico del Cáucaso.

Buscar

Navegación

Categorías:

Links:

Archives:

Feeds

A %d blogueros les gusta esto: