Viaje al corazón de Rusia

Rusia y la “ignorancia voluntaria”

enero 17, 2012
2 comentarios

(Agencias)

Martes, 17 de enero de 2012

Cada vez que intento explicar a alguien lo que he estado haciendo en Rusia durante casi tres meses, el verano pasado, me encuentro casi siempre con la misma reacción. Rara vez noto en mis interlocutores una sana y profunda curiosidad hacia el país más grande y menos conocido del mundo. La mayoría de las veces, escucho tópicos del tipo: “Los rusos beben mucho”, “Los rusos son fríos”, “En Rusia hay muchos millonarios”, etc.
No es una casualidad. Los medios de comunicación occidentales llevan décadas informando desde Moscú a través de estereotipos obsoletos e ideas preconcebidas. Y por eso, la información sobre Rusia que llega a Europa es parcial, tremendista, superficial y casi nunca positiva. Por esta razón, decidí emprender este largo viaje al corazón de Rusia. Por la misma razón estoy escribiendo este blog. Y por eso espero poder llevar a cabo la segunda parte de la aventura a través de Siberia.

Por otra parte, cada vez que los rusos me preguntaban mi opinión sobre la realidad y la sociedad rusa, lo que había comenzado como una conversación amable en un vagón del tren, terminaba convirtiéndose en una acalorada discusión, cuyo desenlace era siempre el mismo: “Tú eres extranjera, no entiendes ni entenderás nunca nada sobre Rusia”.
Después de tres meses en Rusia, de cuatro visitas a este país a lo largo de 20 años, después de aprender su idioma, leer su literatura, esforzarme por desentrañar esta cultura… he llegado a la conclusión de que hay una incomprensión congénita entre los rusos y los occidentales. Algo difícil de subsanar.

Por eso, cuando hoy en Internet me he topado con este  artículo de Boris Tumanov, comentarista de la revista online ‘gazeta.ru’, no he podido dejar de esbozar una sonrisa sarcástica.

(Agencias)

Reproduzco a continuación el texto de Tumanov:

“Cuando escriben sobre Rusia, los medios internacionales no se dan la molestia de conocer mejor la realidad del país y no es raro que saquen conclusiones absurdas, demostrando de esta forma no solo sus ideas preconcebidas sobre Rusia, sino también su pereza intelectual.

Las protestas contra los resultados de las elecciones parlamentarias del pasado mes de diciembre causaron, como era de esperar, una nueva ola de intentos esporádicos por parte de la prensa occidental de comprender lo que está pasando en Rusia. Yo, por ejemplo, fui abordado durante varios días seguidos por casi todos los medios de comunicación francófonos para que hablara sobre la actualidad rusa. Me llevé una enorme sorpresa al constatar que el interés de los periodistas se limitaba a cuestiones secundarias y que no mostraban el más mínimo deseo de entender las causas de estas manifestaciones sin precedentes en Rusia.

Mis suposiciones se confirmaron poco después durante el mitin en la Avenida Sákharov, cuando mis interlocutores, como si se hubiesen puesto de acuerdo de antemano, comenzaron a preguntarme sobre Aleksey Navalny, considerado un figura política de relieve, o sobre las declaraciones de Mikhail Gorbachev, en las que el ex líder soviético retaba a Vladímir Putin a renunciar”, escribe Tumanov.

Sobre Aleksey Navalny:
http://www.guardian.co.uk/world/2012/jan/09/russian-navalny-fake-photo-smear

Las declaraciones de Gorbachev:
http://www.publico.es/internacional/411076/gorbachov-pide-a-moscu-que-repita-las-elecciones

(Agencias)

Sigue el texto de Tumanov: “Intenté explicar a mis interlocutores que los aplausos que Aleksey Navalny recibió en la Plaza Bolotnaya y la pasión con la que habló durante el mitin no significa que él sea un líder reconocido de la oposición rusa. Intenté explicar a mis colegas extranjeros que los rusos, cuya mayoría todavía está en favor de Putin, no necesitan exhortaciones para “ir a tomar el Kremlin” ocupado por “estafadores y ladrones”. Al contrario, los rusos necesitan una oposición que no sólo sepa gritar eslóganes, sino que también sea capaz de expresar y defender los intereses de determinados estratos sociales. Por eso, por mucho que yo respete Mikhail Gorbachev, creo que el desafío que lanzó a Putin no tiene sentido.
Aconsejé a mis colegas extranjeros que prestan atención al fenómeno de Aleksey Kudrin y su programa de desarrollo evolutivo de la sociedad civil en Rusia. Les pedí que no considerasen Navalny y Kudrin como líderes de la oposición, sino que síntomas de los procesos iniciados en la sociedad rusa. Sin embargo, mis interlocutores continuaron insistiendo con esos temas y prefirieron no invertir su tiempo en hacer un análisis más profundo de la situación vivida en mi país. Peor aún, cuando, después de la entrevista, quise explicar mejor mi postura, todo mi discurso fue en balde. Ellos no quisieron hablar de asuntos que, a su juicio, no tendrían impacto”.

Sobre Aleksey Kudrin:
http://spanish.ruvr.ru/2012/01/10/63607176.html

“Esta falta de curiosidad y de interés hacia los asuntos sobre los que escriben, llevó a muchas publicaciones de prestigio a sacar conclusiones absurdas y, lo que es peor aún, perentorias.
Basta citar el ejemplo del semanario estadounidense ‘Bussiness Week’. Esta revista considera al ex campeón de ajedrez Gary Kasparov como el único líder de la oposición rusa, al que describe como “el único representante del movimiento de la oposición reconocido internacionalmente”. Otra publicación estadounidense, el ‘Chicago Tribune’, afirma que Vladimir Putin está muy familiarizado con el tratado de Sun Tze ‘El arte de la guerra’, puesto que usaría contra sus detractores su falta de organización congénita, en conformidad con las recomendaciones del pensador chino.

Esta ignorancia voluntaria, si podemos usar aquí esta expresión, es típica no sólo de los medios de comunicación de masa de todo el mundo, sino también de todas  las cancillerías políticas. La ignorancia de las distintas realidades existentes en los países puede llevar a errores en asuntos políticos, como aconteció en Occidente con respecto a Libia, o en Rusia con respecto a Ossetia del Sur.

(Agencias)

En cuanto a la tesis de que Occidente trata Rusia de forma inoportuna, me tomo  la libertad de decir, corriendo el riesgo de causar la indignación entre los adeptos a la teoría de la “conspiración mundial” contra Rusia, que es más bien el resultado de una pereza intelectual y no tanto de una actitud preconcebida de los países de la región europea. En cierta medida, es también una consecuencia del comportamiento de Rusia, que durante más de 70 años permaneció impermeable al mundo exterior, impidiendo que se conociera la realidad de facto y no la que fue inventada en el departamento ideológico del Comité Central del Partido Comunista de la Unión Soviética

Por muy abierta que esté hoy la sociedad rusa, Occidente no deja de relacionarse con mi país a través de estereotipos obsoletos, ya sean positivos o negativos, y no se esfuerza por desligarse de las habituales asociaciones primitivas como el caviar, Dostoiévsky, la balalaika, el vodka, los disidentes, el KGB, los oligarcas, las matrioshkas y los marineros revolucionarios. Su pereza intelectual ya ha obstaculizado a los países occidentales para que comprendan las causas reales de la disgregación de la Urss o de acontecimientos posteriores. Hoy, ignorante y pragmático, Occidente está cometiendo el mismo error, pensando que los procesos de globalización conducirán, tarde o temprano, a la humanidad a un denominador democrático común.

Efectivamente, sólo aquellos que viven en un mundo irreal pueden creer que Gary Kasparov goza de un reconocimiento internacional como líder de la oposición rusa, ignorando el hecho que la mayoría de los rusos no tienen interés en saber cuán populares son sus líderes políticos en los “círculos internacionales”.
Si Occidente – y especialmente Europa – desea ver realmente, en un futuro más o menos distante, una Rusia civilizada, debería profundizar con paciencia sus conocimientos sobre la sociedad rusa, desligarse de las nociones estereotipadas y primitivas sobre el país y no atender las demandas de los ’microliberales’ rusos. Deberían dejar de ser perezosos y empezar a estudiar profundamente los procesos sociales cada vez más complicados que se desarrollan en la Rusia actual.

(Agencias)

Deberían comprender por fin que los procesos en curso en Rusia no encajan, por razones obvias, con su experiencia histórica, que tan a menudo citan para disculpar su reluctancia a la hora de analizar las causas de los “caprichos exóticos” de la mentalidad rusa y de la evolución social del país.
Esto es lo más importante no sólo para Rusia, sino también para Occidente, puesto que la alternativa al proceso de afirmación de una sociedad civil empezado por primera vez en la sociedad rusa podría ser un retorno inmediato del país al autoritarismo y a la política del aislamiento”, concluye Tumanov.

¡¡TOMA YA!! Otro que defiende la tesis de que los occidentales no entendemos nada de Rusia, lo cual es cierto en parte, PERO SIN EXPLICAR EN QUÉ CONSISTE ESTA RUSIA QUE NO ENTENDEMOS.
Porque cuando preguntaba a los rusos que me explicaran su idiosincrasia, la respuesta fue siempre la misma: un largo y embarazoso silencio.

El artículo de Tumanov en ruso:
http://www.gazeta.ru/comments/2012/01/10_a_3958125.shtml

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¿Qué pasa cuando hay un incendio en un submarino nuclear?

enero 6, 2012
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Incidente en el submarino Yekaterinburg – Agencias

Viernes, 6 de enero de 2012

2011 se ha cerrado con un incidente en el submarino nuclear Yekaterinburg en el puerto de Múrmansk, en el noroeste de Rusia.
El Yekaterinburg no es moco de pavo. Entró en servicio en 1985, tiene 167 metros de eslora y capacidad para portar 16 misiles intercontinentales de combustible líquido.
El hecho de que se declare un incendio en un bicho de este tamaño nos debería preocupar bastante, puesto que Múrmansk no está tan lejos como parece. La corriente del golfo, que regula la temperatura del principal puerto del Ártico, hace que los residuos nucleares, si los hay, puedan llegar hasta nuestras costas. Sí señores.

Incidente en el submarino Yekaterinburg – Agencias

Según la versión oficial, el incendio comenzó en el andamiaje de madera que se había construido para poder realizar los trabajos de reparación y de allí se extendió posteriormente al casco exterior ligero de la nave.
Según la versión oficial, el submarino se encuentra a día de hoy en los astilleros de Rosliakovo, en el puerto de Múrmansk, y, de acuerdo con el reglamento, estaba con los dos reactores apagados y sin los misiles que normalmente lleva.
Según la versión oficial, es decir, según el viceprimer ministro Dmitri Rogozin, que es el nuevo responsable del complejo de la industria militar, “no hay amenaza para la vida de las personas”. Lo dice desde su Twitter.

Incidente en el submarino Yekaterinburg – http://blogger51.ru/

Se da la casualidad de que el verano pasado empecé mi viaje por Rusia precisamente en Múrmansk. Allí me reuní con el equipo de Bellona, una organización noruega que se encarga de supervisar todo tipo de incidencias en los submarinos nucleares y en los rompehielos atómicos desde el accidente del Kursk, que se llevó por delante a 118 tripulantes en el año 2000.

http://www.bellona.org/subjects/Incidents_and_accidents

Bellona tiene una web muy completa, en la que publica la información extra oficial que consigue a través de sus fuentes, muchas veces operarios que trabajan en situ y que, anónimamente, ofrecen detalles sobre los accidentes que se producen dentro de los astilleros, una zona militar cerrada a cal y canto y donde NADIE entra sin permiso.

En su web, el equipo de Bellona insinúa que la situación no está tan bajo control como quiere transmitir el Gobierno ruso.
La página ofrece información muy técnica sobre las labores de mantenimiento que se estaban llevando a cabo en el Yekaterinburg y sobre las posibles causas del incendio.

Lo que nos interesa es un aspecto bastante inquietante: el submarino averiado ya no estaría en los astilleros de Rosliakovo, sino que habría sido trasladado a la base de Okolnaya, para ser reparado en Severodvinsk, en la región de Arkhangelsk.
¿Y esto qué significa? Según Alexander Nikitin, ex capitán de un submarino ruso y miembro de Bellona en San Petersburgo, Okolnaya es una base equipada con grúas especiales para remover los misiles balísticos de los submarinos nucleares.
Nikitin asegura que es muy común dejar las armas en los submarinos, cuando se lleva a cabo una reparación de breve duración, como era el caso del Yekaterinburg.
Por esta razón lo habrían sacado tan deprisa del dique seco de Múrmansk.
La cuestión es si el Yekaterinburg contiene misiles balísticos con cabezas nucleares o simplemente misiles de entrenamiento. Alarmante, ¿a que sí?

Incidente en el submarino Yekaterinburg – http://blogger51.ru/

El Ministerio de Defensa insiste en que no había armas a bordo y no confirma que el submarino haya sido trasladado a la base de Okolnaya.
El Yekaterinburg está diseñado para portar 16 misiles balísticos con alcance intercontinental, dotados cada uno de cuatro cabezas nucleares. No hace falta ser un experto en armas atómicas para vislumbrar el peligro que entrañaría un juguete de este tipo fuera de control.

Es interesante observar que, una vez más, las nuevas tecnologías y la información extra oficial de los blogs han jugado un papel fundamental en esta situación. Nikitin ha podido sacar sus conclusiones después de analizar las fotos que ha publicado un blog periodístico independiente que cubre noticias en la zona norte de Rusia:

http://blogger51.ru/

Incidente en el submarino Yekaterinburg – http://blogger51.ru/

Una última curiosidad. Todos los submarinos nucleares llevan nombres de ciudades rusas. Yekaterinburg, antes Sverdlovsk, es la ciudad siberiana donde nació el ex presidente ruso Boris Yeltsin. Y Kursk es una ciudad en el sur de la Rusia, conocida por una batalla campal que marcó los destinos soviéticos durante la Segunda Guerra Mundial. Es, junto a la Batalla de Stalingrado, el capítulo más sangriento y más decisivo de la historia de la ex Urss.


Los números de 2011

enero 5, 2012
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Los duendes de las estadísticas de WordPress.com prepararon un reporte para el año 2011 de este blog.

Aqui es un extracto

Un tren subterráneo de la ciudad de Nueva York transporta 1.200 personas. Este blog fue visto alrededor de 5.500 veces en 2011. Si fuera un tren de NY, le tomaría cerca de 5 viajes transportar tantas personas.

Haz click para ver el reporte completo.


Publicado en Rusia en Madrid

About author

Me llamo Valeria Saccone. Soy periodista, reportera de televisón y fotógrafa. El orden de los factores no altera el resultado. Vivo en Madrid desde 1998. También soy sovietóloga y hablo ruso. Durante el verano de 2011 he recorrido la parte europea de Rusia, el país más grande del mundo. Más de 5.000 km. desde el Círculo Polar Ártico hasta el subtrópico del Cáucaso.

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