Viaje al corazón de Rusia

La hospitalidad de los rusos

septiembre 14, 2011
4 comentarios

Llegada a este punto, no paro de sorprenderme de lo acogedores y generosos que han sido los rusos a lo largo de todo este largo viaje.

Nos han brindado todo tipo de delicadezas. Han cocinado para nosotros sus mejores recetas, nos han dejado sus mejores cuartos, nos han preparado el té cuando hacía frío para entrar en calor, o cuando volvíamos de alguna aventura para que compartiéramos con ellos nuestras historias.

Algunos no nos han dejado coger el tren sin entregarnos una cantidad pantagruélica de comida casera.
La madre de Liza fue a comprarnos queso, pescado, tomates, pepinos y hasta cerezas para el viaje a Murmansk.

La madre de Timur, nuestra familia de Murmansk, se pasó la noche en vela para prepararnos dos pollos asados para el viaje.

La madre de Serguey, en Yelets, nos ha hecho los mejores blinys del viaje.

Los maravillosos blynis de la madre de Serguey, en Yelets

Serguey da el toque final a los blinys de su mamma

Danilo, en Astrakhan, nos ha dejado solas en su piso todo el fin de semana, prueba de la enorme confianza que tenía en nosotras.

Y en el mercado nos han invitado a comer sandía gratis.

Andrey, en Elistá, nos ha hecho sentir como en casa.

Hasta la madre de Styopa, nuestro anfitrión de Piatigorsk, nos ha preparado un desayuno a base de patatas fritas, lo único que tenía en casa.

Y Lyusa, en Vladikavlkaz, nos ha recibido con caviar y al día siguiente, ha salido antes del trabajo para ofrecernos una cena deliciosa.

Aleksey y Olya, nuestra familia de Sochi, nos han tenido a cuerpo de rey: todos los días desayuno, comida y cena. Incluso nos han llevado  a casa de amigos de familia, que en un pispás han montado un banquete impresionante sólo para nosotras.

En Abjasia, nos has recibido como reinas en una casa con vistas al mar. Nos han dejado el mejor cuarto y Andrey, nuestro anfitrión del Hospitality Club, ha pagado hasta la cena y las copas.

¿Cómo agradecer tanta hospitalidad y tantos detalles?
Por supuesto, he invitado a todos a Madrid, y teniendo en cuenta que los rusos han empezado a viajar como posesos, preveo un año de mucha visitas en mi piso de Lavapiés.

¡Gracias a todos de corazón!
Спасибо большое!


Beslán, el recuerdo vivo de una masacre

agosto 26, 2011
1 comentario

Martes, 16 de agosto

A unos 25 km. de Vladikavkaz, está la pequeña ciudad de Beslán, tristemente famosa por los atentados terroristas que en 2004 acabaron con la vida de 331 personas, 171 de ellos niños.

Todo empezó el 1 de septiembre, el primer día de escuela, que en Rusia es una auténtica fiesta en la que participan niños y padres.
A las 9.30 de la mañana, un grupo de 30 terroristas armados irrumpió en la escuela nº 1 con pasamontañas negros y cinturones explosivos. Cogieron a más de 1.181 rehenes y empezó un calvario que duró tres días.
En realidad, nunca se supo exactamente cuáles eran las cifras exactas. Las asociaciones de víctimas hablan de más de 1.500 rehenes y de al menos 70 terroristas.

Los secuestradores dieron muestra de una crueldad sin precedentes: en un principio no permitieron la entrada de comida ni de agua, ni dejaron que se retirasen los cadáveres de las personas que habían sido brutalmente asesinada el primer día.
Después liberaron a una veintena de niños, pero el secuestro duró tres días y acabó el 3 de septiembre en un baño de sangre. El Ejército ruso tuvo su parte de responsabilidad, ya que bombardeó la escuela sin tapujos para aniquilar a los secuestradores, después de que una bomba explotara dentro del colegio.

http://news.bbc.co.uk/2/hi/europe/3642232.stm
http://www.guardian.co.uk/world/2009/aug/08/beslan-siege-five-years-on
http://www.washingtonpost.com/wp-dyn/content/article/2006/05/22/AR2006052201819.html
http://news.bbc.co.uk/2/hi/programmes/newsnight/8227119.stm
http://news.bbc.co.uk/hi/spanish/international/newsid_3631000/3631508.stm

Siete años después, algunas víctimas están decepcionadas con la gestión del Gobierno ruso. Denuncian que han recibido indemnizaciones miserables, sobre todo si se comparan con las indemnizaciones millonarias que concedieron a los familiares de los militares fallecidos en el hundimiento del submarino nuclear Kursk.
Piden a viva voz una ley integral para las víctimas del terrorismo “parecida a la que hay en España, que es muy buena”, me cuenta Ella, representante de una de las cuatro asociaciones de víctimas que hay en Beslán.

Ella pide una ley para las víctimas del terrorismo como la que hay en España

Y sobre todo están indignados por las obras que el Gobierno ruso está acometiendo alrededor de los restos de la escuela, hoy convertido en un museo de la masacre.
“Nos prometieron que no tocarían nada y que lo dejarían tal y como quedó después de la liberación de los rehenes”, explica Ella. “Pero nos han engañado. Para empezar, están construyendo esta estructura espantosa alrededor de la escuela, porque lo que quieren es ocultar el horror de la masacre. Lo peor es que han derribado aquellas partes de la escuela donde quedaban rastros de los bombardeos de las fuerzas de asalto rusas. Para que no nos plantáramos encima de las excavadoras, las han derribado poco a poco, sin que pudiéramos darnos cuenta”, relata Ella con una voz que delata tristeza y cansancio.

Ella se queja de la estructura de cemento que están construyendo alredeor de la escuela nº 1

Vuelvo a la escuela por la mañana para tomar más fotos con luz día. Me impresiona ver tantos impactos de balas en las paredes, tantas fotos, tantas flores, tantas botellas de agua, el agua que le fue negada a niños inocentes, que nada tenían que ver con los venenosos conflictos del Cáucaso ruso.

Se me acerca un hombre. Son las 9.00 de la mañana y está completamente borracho. Me pide que le haga una foto a la foto de una niña.

–       Es mi hija, no dejo de pensar que hoy podría ser madre, me dice al borde del llanto.

–       ¿Por qué quiere que le haga una foto?

–       No sé, la he visto desde el balcón con su cámara, vivo aquí al lado. Pensé que a lo mejor es periodista y que me puede ayudar.

Ella me cuenta que este hombre perteneció al grupo de rescatadores espontáneos que fueron a recoger a los niños heridos después de la agitada liberación de los rehenes.
El señor Mamaev salvó a varios niños, entre ellos, a su hija. La tuvo herida en sus brazos y la dejó en un coche para que la llevaran a una de las muchas tiendas de campaña que habían habilitado para atender a los heridos.
No volvió a verla. Ni viva, ni muerta.
El atentado de Beslán ha dejado más de 200 desaparecidos. Y los padres no se resignan a no saber nada de los suyos. Como el señor Mameav, que desde entonces bebe para ahogar este dolor sordo no deja de morder.

Visito el cementerio, llamado ‘Ciudad de los ángeles’, con Boris, un uzbeco que perdió a su hija y a sus dos nietos en el atentado. “Fue una trágica casualidad. Vivimos en Tashkent. Yo había venido a traer a Beslán a mi madre, que es osetia. Mi hija llamó y me preguntó si podía venir un par de semanas y claro, le dije que sí. El problema es que no encontraba un vuelo de vuelta a Tashkent. Aquella mañana iba a ir a Vladikavkaz a buscar un vuelo. Hablamos con el director de la escuela y le pedimos si los niños podían acudir a la fiesta del 1 de septiembre. Accedió a nuestra petición. Fue una maldición, los niños no tenían que estar allí. Y mi hija tampoco ”, cuenta este hombre con voz rota.
Asegura que el ataúd de su nieta está vacío. “Nunca encontramos su cuerpo. A veces pienso que está bien, que se la han llevado a algún lado, que podría estar viva”, dice lacónicamente.

Boris perdió a su hija y a dos nietos en el atentado

Ella me cuenta que muchos padres tienen un fuerte sentimiento de culpa. “Mi hija, por ejemplo, aquel día me dijo que no quería ir a la escuela, pero yo no le hice caso. Mi hija ha sobrevivido, aunque con secuelas físicas y psicológicas importantes. Pero yo no dejo de culparme. Y sé que muchos otros padres sienten lo mismo, como mi hermana, que perdió aquel día a su marido y a sus dos hijos”, concluye.


Publicado en Cáucaso, Uncategorized

Más allá de Internet: las redes secretas de la hospitalidad rusa

agosto 23, 2011
3 comentarios

Cenita en casa de Lyusya

Lunes, 15 de agosto

En Vladikavkaz nos quedamos en casa de Lyusa, una peluquera osetia que es amiga de una amiga de Styopa, nuestro anfitrión de Pyatigorsk.
Lyusya ni siquiera está en el Couchsurfing. Por saber, ni sabe usar Internet. A través de una serie de llamadas (Styopa llama a una amiga, que tiene un novio que tiene una amiga…), accede a darnos cobijo. Vive en su casa enorme y nos recibe con té y caviar.

Mi cama en en el salón de Lyusya

La super cocina

Es una mujer solar y alegre que nos abre las puertas de su casa pese a no saber ni siquiera quiénes somos. “Nos gusta tener huéspedes”, asegura con sencillez.
Ni siquiera se interesa por saber a quién conocemos personalmente y cómo hemos llegado a su casa. Alguien de confianza le ha hablado de nosotras y esto ya es suficiente para poner en marcha las redes invisibles de la hospitalidad rusa.

Oksana, la hija de Lyusya, estudia árabe en Pyatigorsk

Su hija estudia árabe en Pyatigorsk, a unos 250 km. de Vladikavkaz. Ella quiere vender su casa, porque es demasiado grande para una sola persona, y trasladarse a un piso pequeño a Pyatigorsk, cerca de su hija. Una forma, explica, para salir de Osetia del Norte, con cuya mentalidad no se siente identificada.

Lyusya no se identifica con la mentalidad de Osetia del Norte

El río Terek

Horterismo en Vladikavkaz (es un restaurante)

Más horterismos: maniquiés en el lago del parque de la ciudad

La segunda noche nos prepara la cena. Charlamos hasta las tantas en su cocina.
Incluso se preocupa por buscarnos alojamiento en Sochi, nuestro siguiente destino.
Y es que la inagotable hospitalidad de los rusos no tiene límites.


Publicado en Cáucaso, Uncategorized

Vladikavkaz: una breve incursión por Osetia del Norte

agosto 23, 2011
1 comentario

Domingo, 14 de agosto

Llegamos a Vladikavkaz tras un viaje infernal por las montañas del Cáucaso en un microbus minúsculo, casi seis horas con la mochila encima de las piernas y, por supuesto, sin aire acondicionado.
La capital de Ossetia del Norte todavía conserva un centro histórico bastante majo porque durante la Segunda Guerra Mundial las tropas alemanas se pararon a 15 km. de aquí y la ciudad milagrosamente no fue destruida.

Hoy la ciudad presenta un aspecto bastante decadente. La sensación es de estar en el culo del mundo.
A 20 km. de aquí se consumió el trágico atentado en la escuela número 1 de Beslán, en el que murieron 331 personas, la mitad niños, tras un secuestro de tres días.

La dueña del restaurante donde comemos me pide que le haga una foto

Pero no ha sido el único atentado que ha sufrido la ciudad.
El 9 de septiembre de 2010, un atentado suicida en el mercado de Vladikavkaz mató a 20 personas e hirió a otras 160.
Y la lista no acaba aquí. El 26 de noviembre de 2008, el alcalde de Vladikavkaz fue asesinado a tiros por desconocidos en frente de su casa.

Hoy para acceder al mercado hay que pasar un puesto de control en el que te abren el bolso y te pasan un detector de metales por el cuerpo.
“Siempre ocurre antes de las fiestas. Yo evito ir al mercado y a todo aquellos lugares donde hay mucha gente”, dice Lyusya, la mujer que nos aloja en su casa.

La mezquita de Vladikavkaz

Nos cuenta que vivir en un sitio caliente como el Cáucaso contribuye a desarrollar una psicosis colectiva en la que todos ven atentados donde no los hay.
“Es duro vivir así. Yo me quiero ir de aquí”, asegura Lyusya.

Lyusya, nuestra anfitriona, quiere irse de Vladivkavkaz


Publicado en Cáucaso, Uncategorized

Una región llena de balnearios

agosto 23, 2011
Dejar un comentario

Sábado, 13 de agosto

Pyatigorsk es una ciudad balneario. Se encuentra en la puerta del Cáucaso, aunque técnicamente pertenece a la región de Stavropol, y es famosa en Rusia porque es el lugar de destino de miles de personas, que acuden aquí para beber sus famosas aguas minerales y curativas, y para darse baños de fango.

En la época soviética, más de 1,3 millones de personas al año venían aquí para curarse sus dolencias crónicas de los riñones, el estómago, el corazón, los huesos, los reumas. Luego la Urss se vino abajo y esta región, que se compone de cuatro localidades emblemáticas – Pyatigorsk, Essentuki, Zhelesnovodsk y Kislovodsk- cayó en el olvido. Los balnearios y los sanatorios dejaron de funcionar y empezó una lenta, pero inexorable decadencia.

Desde hace una década, el turismo hacia esta zona ha remontado. Hace cinco años han creado un comité estatal y local que intenta reflotar el turismo termal. En la actualidad, 700.000 personas al año veranean por aquí.
El Gobierno de Medvedev y Putin ha previsto una inversión multimillonaria para restaurar los balnearios de estilos neoclásicos, que de momento se caen a cachos, como muchas cosas en esta gran madre Rusia.

Reaparece Ostap Bender, el protagonista de 'Las 12 sillas': por aquí rodaron la película

En esta región hay una veintena de tipos de aguas minerales. Narzan es la más famosa y puede llegar a ser muy salada, según qué tipo de concentración de hierro que tenga. También hay fuentes que manan agua caliente que huele a huevo podrido, como en Fiuggi (Italia).

Styopa, nuestro anfitrión, nos lleva a unas pozas naturales. Están caliente y Liza, como no, las prueba en el acto.

Liza en las pozas termales

Lermontov, uno de los poetas más rusos más queridos, vivió aquí un tiempo (en realidad le zar Nicolás I lo mandó en exilio porque no le gustó uno de sus poemas incendiarios: http://www.lermontow.org.ru/lib/sb/book/64)
Aquí, el poeta romántico inmortalizó las montañas del Cáucaso en sus versos.


Publicado en Cáucaso, Uncategorized

En casa con un Diógenes

agosto 17, 2011
Dejar un comentario

Viernes, 12 de agosto

¿Qué hacer cuando una persona de Hospitality Club te recoge a las 5.00 de la mañana en la estación de autobús y, una vez que llegas a su casa, descubres que es una pocilga? Pocilga pocilga con claros indicios de síndrome de Diógenes, y si no que venga alguien y lo vea.

Styopa nos recoge a las 5.00 am en la estación de autobuses

... y descubrimos un caso de Diógenes

A veces es difícil meterse en la piel de otras personas; dudas y no sabes hasta qué punto puede llegar la tolerancia y cuando empieza el rechazo hacia lo distinto.
Decidí viajar en Couchsurfing para empaparme de la cultura rusa. En cada ciudad hemos encontrado personas amigables que nos han abierto las puertas de sus casas y muchas veces nos han enseñado los rincones más bonitos de sus ciudades.

Styopa nos enseña la ciudad

Al llegar a casa de Styopa, he sentido una profunda contradicción: una mezcla de disgusto y agradecimiento. Su casa estaba literalmente llena de cosas viejas, inservibles.
Es una casa muy pequeña, con los ladrillos al descubierto, que guarda cierta semejanza con los precarios edificios de las favelas brasileñas. Si de mí hubiese dependido, me habría dado media vuelta y habría desaparecido en el acto.
Pero había algo que nos ha mantenido en aquella casa durante dos (largos, todo hay que decirlo) días.

Cocina, salón y dormitorio, todo en uno

La madre de Styopa nos cuenta que hace siete años hubo una inundación y el río se lo llevó todo. Tuvieron que construir la casa de cero, poco a poco.
Son muy humildes, se buscan la vida en el mercado. Su pobreza se nota hasta en la ropa, gastada, sucia. Eso sí, lo comparten todo. Te ofrecen todo lo que tienen, incluso su magro desayuno, y te preguntas cómo puedes abandonar esta casa, cuando te están dando una gran lección de vida.

La madre de Styopa nos enseña el camino hacia el centro

El armario

Nos quedamos, dormimos en cuatro en un cuarto de escasos tres metros cuadrados, las tres chicas en el suelo, en los sacos de dormir, con gato pulgoso incluido, y yo todavía me pregunto quién me manda a mí, pero al mismo tiempo sé que me ha quedado algo grande de esta experiencia tan surrealista.


Publicado en Cáucaso, Uncategorized

Unos vecinos incómodos

agosto 17, 2011
Dejar un comentario

Viernes, 12 de agosto

Llegamos a las 5.00 am en bus a las puertas del Cáucaso, a Piatigorsk, en la región de Stavropol, a tan sólo 150 km. de Chechenya.
En el restaurante armenio donde almorzamos, tras descansar un rato, nos cuentan que a las 10.00 am. han disparado contra unos bandidos de Kabardino-Balkaria a pocos metros de la estación a la que llegamos.

–       ¿Hay muertos?

–       Es posible. Aquí pasa a menudo. Se matan entre ellos. La gente ya está acostumbrada. Ni preguntan.

Styopa, nuestro anfitrión de Hospitality Club, reconoce que hay tiros tan a menudo que ni siquiera la prensa local se hace eco de ello. “Ya no le interesa a nadie. En los años 90 fue tan frecuente, que la gente se ha cansado de oír este tipo de noticias. Simplemente pasan”, asegura.

Styopa, nuestro anfitrión

Una noche salen Liza y Natàlia (nuestra anfitriona en Moscú: https://viajealcorazonderusia.wordpress.com/2011/07/21/llegamos-a-moscu/).
Yo me quedo en casa a descansar.
El padre de Styopa se pone literalmente de los nervios: “Estas chicas no saben dónde se meten. Aquí hay más de 100 nacionalidades y hay que saber cómo tratar con cada una de ella. A unos les puedes saludar y a otros no; a unos les debes aceptar el vodka si te lo ofrecen y a otros hay que rechazárselo siempre. No es tan fácil, hay que vivir aquí para saberlo. Estas mujeres se van a enterar en cuanto vuelvan. ¿Qué haces ellas solas en la calle? ¿No saben que hay que ir siempre acompañado de un hombre? ¿No saben que se las pueden llevar quién sabe dónde y hacerles de todo? Están locas, locas. Se creen que están en San Petersburgo o en Moscú, pero esto es el Cáucaso y hay que andar con mucho cuidado”.

Styopa cree que el padre exagera, nosotras (¡tranquilos!) hemos salidos indemnes de nuestro paso por el Cáucaso. Pero tanta historia y tanta histeria dan una pequeña idea de cómo se vive el día a día en este trozo de mundo plagado de nacionalidades en perenne conflicto entre ellas. Con muchos nervios.


Publicado en Cáucaso, Uncategorized

Russian hits

agosto 17, 2011
Dejar un comentario

Yolka, cantante rusa

Jueves, 11 de agosto

Los canales temáticos de Rusia están lleno de mujeres guapas que menean su cuerpo sinuoso al más puro estilo made in USA. Algunas cantan mejor, otras peor.

Hete aquí una selección de los hits más cotizados en estos momentos en Rusia y un par de perlas rescatadas del pasado.

Yolka, literalmente, árbol de Navidad:

http://www.youtube.com/watch?v=mV5xJT7BnzE

Dasha Suvoriva (esta canción me encanta):

http://www.youtube.com/watch?v=kyVXaY-9aUw

Slava:

http://www.youtube.com/watch?v=oRqS8SDDEBE&feature=relmfu

Vintage:

http://www.youtube.com/watch?v=rGeyVKk6qE8&feature=related

El hortera Valery Meladze:

http://video.mail.ru/inbox/olgafrost/275/134.html

http://video.mail.ru/mail/olgaott54/3707/4139.html

http://video.mail.ru/inbox/olgafrost/275/135.html

Ruki vverkh, un viejo hit de los salvajes 90:

http://www.youtube.com/watch?v=DbAh3jY6qzw

Alsu, la hija de un famoso oligarca. Desde que se ha casado, ya no canta:

http://www.youtube.com/watch?v=4C2QfNbrNw8&feature=relmfu

Y la temible música del Cáucaso:

http://video.mail.ru/mail/rostov.vlad/96/190.html

http://video.mail.ru/mail/rostov.vlad/96/191.html


Publicado en Cáucaso, Uncategorized

About author

Me llamo Valeria Saccone. Soy periodista, reportera de televisón y fotógrafa. El orden de los factores no altera el resultado. Vivo en Madrid desde 1998. También soy sovietóloga y hablo ruso. Durante el verano de 2011 he recorrido la parte europea de Rusia, el país más grande del mundo. Más de 5.000 km. desde el Círculo Polar Ártico hasta el subtrópico del Cáucaso.

Buscar

Navegación

Categorías:

Links:

Archives:

Feeds